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El Civid-19 sacó lo mejor y peor de mis clientes

Hoy cumplo exactos 29 días de encierro, porque como tuve contacto con uno de los primeros contagiados por Covid-19 de mi ciudad, comencé una cuarentena voluntaria cuando todo partió. Luego de 10 días el gobierno decretó cuarentena obligatoria producto de la alta cantidad de positivos y a esa altura ya sabía que estaría al menos un mes bajos condiciones de pandemia.

Varios de mis clientes tuvieron que cerrar y hasta el día de hoy mantienen esa condición. Entre otros rubros encontramos; gastronomías, accesorios telefónicos, clínica dental, óptica, entre otros. Los restantes clientes (50% más o menos) con la calificación de productos o servicios imprescindibles siguieron operando e intensificaron sus actividades de marketing por los cambios en los canales de venta, que aunque parece obvio, se concentraron en medios digitales con todo lo que ello implica.

Si NO estás preparado, no intentes hacerlo de manera espontánea.

Cuando estás concentrado en tu actividad off line o en el punto de venta sin considerar la actividad on line, es imposible pasar efectivamente a competir con aquellos que ya llevan años trabajando canales digitales y menos puedes esperar resultados alentadores si de un día para otro quieres igualar ingresos. Y eso es lo que pasó dada la contingencia.

El escenario sirvió para saber quién es quién dentro de mi cartera de clientes porque tuve experiencias diferentes, unas muy sensatas y asertivas, mientras que otras definitivamente incomprensibles y desesperadas, que no van con mi idea vivir, donde vender a cualquier costo es el objetivo. Ahí es cuando todo se complica en la relación comercial. Primero me sentí invalidado, porque se hizo todo lo contrario a lo que sugerí y segundo porque la desesperación por vender como sea, superó toda mi capacidad de tolerancia. El trato, las expresiones y «que se yo», simplemente la emoción superó a la cabeza pensante, fría y numérica. Si el camino no es el correcto, los resultados no llegarán por fuerza.

El Covid-19 está evidenciando muchas cosas importantes, pero en lo que a mi concierne una de las cuestiones más relevantes tiene que ver con la condición digital en la que llegaron las empresas. Primero, si llegaste con tu canal de venta on line implementado, entonces estás mejor preparado para enfrentar los meses que vienen, aun cuando no tienes asegurado el éxito, para eso hay que trabajar mucho y muy duro. Segundo, si no llegaste preparado, lo que no puedes hacer es creer que en 4 días implementarás ese canal on line que te salvará o al menos paliará la drástica baja en ventas que aportaba la tienda física. Y con esto no quiero decir que no hagas algo rápido, solo que, según mi opinión, debes buscar la adaptación al nuevo escenario y hacer algo dentro de tu actividad o especialización completamente diferente a lo que venías haciendo antes de la pandemia. Lo que sea que hagas, visualízalo cómo podría evolucionar al menos en el mediano plazo, saber si es sostenible en el tiempo y que finalmente se establezca como una nueva unidad (oportunidad) de negocios para mejorar tus ingresos provenientes de la actividad principal. Se equivoca también aquel que cree que esto cambiará la manera de hacer empresa, porque aunque habrá cambios drásticos, sobre todo en el consumidor y su comportamiento de compra, a la esencia de cada negocio aún le queda «hilo en la carretilla».

Es el momento de sacar ese emprendedor que llevas dentro.

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